He basado el
desarrollo de esta sencilla antena de escritorio en el principio de la antena
“J” que no sólo es atractiva por su simpleza y economía de construcción sino
que presenta características de rendimiento muy interesantes.
Ideal para repetidoras
o comunicados en simplex a corta distancia o cuando las condiciones
atmosféricas no permiten el uso de antenas exteriores.
El sistema ha
demostrado adaptación tanto con potencia baja (mili vatios) como elevadas (25 ó
50 W).
Si bien resulta una antena de sintonía
relativamente “ancha”sólo debe tenerse la precaución de ajustarla para cada
frecuencia de trabajo si se excursiona a lo largo de toda la banda de 2m, y su
ajuste depende de la distancia al suelo donde se la coloque (mesa, silla, etc.) es decir, la referencia
que tenga el sistema al plano de tierra correspondiente.
Por sobre todas las
cosas, lo que la hace más interesante es, que
presenta una ganancia superior
a cualquier antena portátil utilizada
en tranceptores de mano.
Para su construcción,
que es en demasía sencilla sólo necesitamos un
tarro de leche en polvo con tapa plástica (o algún envase de diámetro
similar metálico), una antena extensible de las que se utilizan en los
receptores de FM, de 105cm de extensión, un condensador variable de 10pf, un
conector SO-239, una perilla y para darle mayor estabilidad opté por colocar
como base un plato de madera de los utilizado para asado.
Para la sujeción de la
antena al fondo del tarro utilicé un conector de blindaje para RG-58 pero puede
soldarse directamente sin problema alguno o mecanizarla a través de un
tornillo.
De más está decir que
es indispensable la presencia de un buen medidor de roe para VHF para su
correcto ajuste.
…Y mientras modulamos
en AM …disfrutamos del retorno que algún colega amigo
nos pueda brindar…







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